Inicio Atrás Nueva búsqueda Date Min Max Aeronáutica Automoción Corporativo Ciberseguridad Defensa y Seguridad Financiero Sanidad Industria Sistemas inteligentes de transporte Servicios públicos digitales Servicios Espacio Blog Observación de la Tierra Cuidar la Tierra también es entenderla: lecciones de un invierno de borrascas 22/04/2026 Compartir En los meses de enero y febrero hemos ido encadenando nombres: Kristin (con impacto desde el 27–28 de enero de 2026), Leonardo (a partir del 2 de febrero) y Marta (con su fase más intensa hacia el 5–6 de febrero)… y otras más. Casi sin respiro. Ha sido esa sensación de mirar el parte meteorológico y pensar: “¿Otra vez?”. Ríos al límite, embalses desembalsando de forma preventiva, carreteras cortadas, municipios pendientes del nivel del cauce casi hora a hora. España y Portugal bajo un mismo tren de tormentas que parecía no terminar. La borrasca Kristin fue probablemente la que marcó el punto de inflexión. Se intensificó con rapidez en el Atlántico y entró por Portugal con una fuerza poco habitual, dejando vientos muy intensos y lluvias persistentes que después se desplazaron hacia el oeste y sur de España. Los daños en infraestructuras, cortes eléctricos y afecciones en zonas costeras y fluviales fueron relevantes. Y cuando todavía se estaban evaluando sus efectos, llegaron Leonardo y después Marta, añadiendo más precipitación sobre suelos ya saturados. Ahí es donde la situación se vuelve delicada: no es solo la intensidad puntual, es la acumulación durante semanas.Con el paso de las semanas, y ya bien entrada la primavera, este episodio deja una lectura más amplia: no estamos ante eventos aislados, sino ante dinámicas que obligan a mirar el comportamiento atmosférico y sus impactos con mayor perspectiva. En situaciones así uno entiende mejor para qué sirven —de verdad— los sistemas europeos de predicción y observación. No son conceptos técnicos lejanos. Son herramientas que influyen directamente en decisiones operativas.El ECMWF, el European Centre for Medium-Range Weather Forecasts, es el organismo intergubernamental responsable de algunos de los modelos meteorológicos más avanzados del mundo. Desde su sede en Europa, integra millones de observaciones —entre ellas una enorme cantidad de datos satelitales— para generar predicciones a varios días vista e incluso tendencias estacionales. En este episodio, sus modelos ya mostraban con antelación un patrón atmosférico favorable a la entrada sucesiva de borrascas atlánticas hacia la Península Ibérica. Esa información es la base sobre la que trabajan agencias meteorológicas nacionales, gestores hidráulicos y autoridades de protección civil. Luego está Copernicus, el programa europeo de observación de la Tierra. A veces lo mencionamos como si fuera solo una etiqueta institucional, pero en estos episodios se vuelve algo bastante concreto. Los satélites Sentinel, por ejemplo, permiten observar la superficie incluso con nubosidad densa —gracias al radar de Sentinel-1— y eso resulta esencial cuando se trata de cartografiar inundaciones en plena tormenta. Dentro de Copernicus, el servicio de gestión de emergencias —Copernicus Emergency Management Service (CEMS)— activa la cartografía rápida cuando un Estado miembro lo solicita. En el caso de este tren de borrascas se activó la operación EMSR861, centrada en áreas afectadas por inundaciones en distintas regiones de España y Portugal durante los primeros días de febrero de 2026, tras el impacto encadenado de Kristin y los sistemas posteriores. La activación cubrió zonas con desbordamientos fluviales y acumulaciones importantes de agua, incluyendo áreas del centro y oeste peninsular donde el incremento del caudal fue especialmente acusado. El período analizado se concentró en los días inmediatamente posteriores a los episodios de lluvia más intensa, cuando el riesgo de inundación y daños era más elevado. A partir de imágenes satelitales adquiridas en esos días críticos, se generaron mapas de delimitación de la lámina de agua, estimación preliminar de impactos y localización de infraestructuras potencialmente afectadas. Son productos que se entregan en cuestión de horas o pocos días. No sustituyen la evaluación sobre el terreno, pero ayudan a ordenar prioridades cuando la situación es cambiante y la información fragmentada. Y más allá de la cartografía de emergencia está la alerta temprana. El EFAS, European Flood Awareness System (Sistema Europeo de Alerta de Inundaciones), también integrado en Copernicus, combina predicción meteorológica, modelos hidrológicos y datos observados para anticipar crecidas fluviales con varios días de antelación. No es infalible —ningún sistema lo es— pero aporta una señal temprana que permite preparar recursos y activar protocolos antes de que el agua llegue a su punto máximo. Quizá lo más significativo de este invierno no sea una borrasca concreta, sino la secuencia. Diez sistemas en pocas semanas. Precipitaciones acumuladas que en algunas zonas baten registros recientes. La sensación de que estos patrones pueden repetirse. En ese contexto, la infraestructura europea de observación —modelos meteorológicos, satélites, servicios operativos— deja de ser algo abstracto y se convierte en una herramienta cotidiana de gestión del riesgo.Y en el Día de la Madre Tierra, que se celebra el 22 de abril, este tipo de episodios refuerza una idea clave: entender mejor nuestro entorno no es solo una cuestión científica, sino también una necesidad práctica. La observación de la Tierra, apoyada en tecnología y cooperación internacional, es una de las herramientas más valiosas para anticipar, responder y adaptarse a fenómenos cada vez más complejos. Mirar desde el espacio no evita la tormenta. Pero ayuda a entenderla mientras ocurre y a medir con cierta objetividad lo que ha pasado después. Y cuando toca reconstruir, planificar o ajustar infraestructuras, esa información pesa. Mucho más de lo que a veces parece. Autor: Antonio Tabasco Compartir Comentarios Su nombre Asunto Comentario Acerca de formatos de texto Texto sin formato No se permiten etiquetas HTML. Saltos automáticos de líneas y de párrafos. Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente. CAPTCHA Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado. Deje este campo en blanco