GMV en la misión Asteriod Impact

El último asteroide que pasó cerca de la Tierra fue bautizado como el asteroide 2011 MD. Este asteroide “rozó” la superficie de la Tierra a una distancia de 12.000 kilómetros. Se estima que cada varios cientos de miles de años asteroides de más un 1Km de diámetro, capaces de producir catástrofes globales o grandes extinciones, pasan próximos a la Tierra. La Agencia Espacial Europea ha puesto en marcha la misión AIM (Asteroid Impact Mission) que tiene como destino el asteroide binario Dydimos y cuyo objetivo es explorar y demostrar tecnologías que permitan evitar el impacto de asteroides sobre la Tierra y las devastadoras consecuencias que ello puede tener.

Dentro de la misión AIM, GMV tiene un papel relevante ya que es responsable del análisis de misión, del subsistema GNC (Guiado, Navegación y Control) y de una parte importante del diseño de las operaciones, en uno de los dos estudios en marcha de la Agencia Espacial Europea. El mismo tiempo GMV está desarrollando desde su filial rumana la función de Hazard Avoidance y FDIR (identificación de fallos y recuperación de los mismos) para la misma misión. Y por último Ultimo pero no menos importante GMV está liderando un de los cinco estudios de concepto para hacer ciencia o experimentos adicional con AIM con dos CubeSats.

asteriod impact mission

AIM es parte activa del proyecto AIDA (Asteroid Impact and Deflection Assessment) de la ESA del DLR (Alemania), del Observatoire de la Côte d´Azur (Francia), NASA, y Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory (JHU/APL), destinado a evaluar el potencial de la técnica del proyectil cinético para desviar asteroides cercanos. El segundo elemento de esta misión es el satélite DART (Double Asteroid Redirection Test), que es americano. El coste previsto de AIM, misión considerada de bajo coste, es de 200 millones de euros. El destino de la misión AIM se decidirá en la próxima Conferencia Ministerial prevista para finales de 2016. De ser aprobada la misión, AIM sería lanzada en 2020 rumbo al asteroide Didymos, al cual llegaría 18 meses más tarde y comenzaría entonces el análisis de Didymoon, cuando el sistema binario pase a aproximadamente 11 millones de kilómetros de la Tierra (30 veces la distancia de la Luna).

AIM se dirigirá hacia Didymoon y lo estudiará empleando dos radares, la cámara infrarroja TIRI (Thermal Imager) y la cámara VIS (Visual Imaging System), que creará un mapa con una resolución de un metro. Al mismo tiempo, AIM volará dos mini satélites para dedicarlos a la ciencia y también el Lander MASCOT-2 del Centro de Investigación Aeronáutica y Espacial de Alemania, DRL. Una de las novedades de la misión es que la sonda empleará el sistema de comunicaciones Optel-D mediante láser para enviar la información recogida a la Tierra, concretamente a la estación terrestre OGS (Optical Ground Station) de la ESA en Tenerife. 

Finalmente, en 2022, AIM y DART trabajarán conjuntamente con el fin de determinar la transferencia de energía que resulta del choque de DART contra Didymoon.