La sonda Rosetta despierta de su hibernación espacial

La sonda Rosetta de la Agencia Europea del Espacio (ESA), lanzada en 2004, ha enviado a la Tierra la señal de que se ha despertado tras dos años y medio de hibernación para limitar el consumo de energía y recursos en su viaje hacia el cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko.

Hace dos años y medio Rosetta entró en estado de hibernación ya que no recibía suficiente luz solar para producir electricidad, y aprovechó este periodo para recorrer el tramo más solitario y frío de su viaje, cuando se encontraba cerca de la órbita de Júpiter.

El objetivo de la sonda es investigar, por primera vez, un cometa de forma detallada, observándolo con sus instrumentos mientras lo acompaña en su órbita durante dos años. Asimismo, Rosetta depositará el módulo de descenso 'Philae', dotado con diez instrumentos que permitirán un estudio detallado 'in situ' de la superficie del núcleo.

rosetta I

Tras su despertar, Rosetta tiene delante de sí las operaciones más difíciles y críticas de la misión. En los próximos meses se realizarán una serie de maniobras que adaptarán su trayectoria, de modo que se encuentre con el cometa meses después, en agosto de 2014. A partir de entonces Rosetta quedará orbitando el cometa, como si de un satélite alrededor de la Tierra se tratase.

Todas estas complejas actividades serán controladas desde Tierra por un equipo de ingenieros y una importante participación de GMV, concretamente con personal desplazado tanto en su Centro de Operaciones Científicas (Rosetta Science Operations Centre), que se encuentra dentro del Centro Europeo de Astronomía Espacial de la Agencia Espacial Europea (ESAC/ESA), situado en Villafranca del Castillo (Madrid), como en el Centro de Operaciones ESOC en Darmstadt. Dicho soporte consiste, entre otras actividades, en la planificación de las operaciones científicas, el control de la planificación de tres instrumentos, y la preparación de las operaciones para la fase principal de la misión (la fase "cometaria"). Por su parte, el personal en Alemania participa en las operaciones de "Flight Dynamics", concretamente en el control de la trayectoria y la generación de los comandos necesarios para controlar la órbita y actitud de la sonda, ya desde su lanzamiento en 2004. GMV también fue clave en la fase de concepción de la misión, el llamado “análisis de misión”, desde años antes a su lanzamiento.

Desde 1995, la presencia de personal de GMV El Centro Europeo de Astronomía Espacial de la Agencia Espacial Europea (ESAC/ESA) es continua y desde entonces ingenieros de GMV han venido dando soporte operacional a prácticamente todas las misiones ESA en las áreas de determinación y control de orbita, generación de comandos y determinación de actitud.