GMV lidera un nuevo contrato de la ESA para la evolución del sistema Galileo
GMV y la Agencia Espacial Europea (ESA) han firmado un nuevo contrato para el desarrollo de una nueva generación de estaciones GSS de recepción de la señal de los satélites Galileo. El proyecto, denominado ACHILLES por sus siglas en inglés (Advanced Technologies Breadboarding for Low-Complexity Sensor Stations) refuerza el posicionamiento de GMV como líder tecnológico en sistemas de navegación por satélite.
Las estaciones GSS forman la red terrestre de Galileo y son esenciales para garantizar el funcionamiento del sistema. Son las encargadas de recibir y procesar las señales transmitidas por los satélites, analizar su calidad, identificar errores y enviar las medidas y mensajes de navegación recibidos al centro de control del sistema. El objetivo de ACHILLES es diseñar una nueva generación de GSS más compactas, robustas y de bajo coste, capaces de garantizar una gran precisión y robustez de funcionamiento en condiciones adversas. Para lograr este objetivo, el consorcio industrial liderado por GMV explorará tecnologías innovadoras en diversos ámbitos, tales como antenas inteligentes con diversidad espacial y doble polarización, cadenas de radiofrecuencia configurables y de amplio espectro, técnicas híbridas de formación de haces y arquitecturas distribuidas basadas en cálculo en la nube. La incorporación de estas nuevas tecnologías permitirá crear estaciones más flexibles, escalables y robustas frente interferencias, reflejos e intentos de falsificación de la señal.
El equipo de GMV en Portugal será responsable de todo el procesamiento de las señales de nueva generación, explotando los recursos de la nube y adoptando un nuevo concepto disruptivo que optimiza el rendimiento y la escalabilidad del sistema. «Este contrato es un hito importante que demuestra la excelencia técnica y la competitividad de GMV en un contexto europeo altamente exigente», afirma Teresa Ferreira, directora del área espacial en la filial de GMV en Portugal.
ACHILLES forma parte del programa de evolución del sistema Galileo, uno de cuyos objetivos es capacitar a la industria europea para afrontar los próximos retos tecnológicos, tales como el desarrollo de nuevos sistemas LEO-PNT de posicionamiento mediante satélites de órbita baja. El equipo de GMV en Portugal también ha desempeñado un papel importante en este campo contribuyendo a la generación y al procesamiento de las señales LEO-PNT que transmitirá la constelación Celeste actualmente en desarrollo y cuyos primeros satélites se lanzarán en el primer trimestre de 2026.
La colaboración con la ESA sigue siendo fundamental para el crecimiento tecnológico e industrial europeo. Se ha demostrado que la inversión en proyectos espaciales tiene un efecto multiplicador en la innovación, la economía y la creación de puestos de trabajo altamente cualificados, contribuyendo a un futuro más sostenible y competitivo.