Sentinel-6B, en órbita para medir el pulso de los océanos
El pasado 17 el satélite de observación de la Tierra Sentinel-6B del programa Copernicus se lanzó desde California (EE. UU.) a bordo de un cohete Falcon 9, de SpaceX. Este satélite pertenece a la pareja de Sentinels enfocada a la medición del nivel del mar global y al monitoreo de océanos, como parte del esfuerzo internacional para el seguimiento y mitigación de los efectos del cambio climático.
GMV es responsable del desarrollo e integración del centro de control del Centro de Operaciones de la ESA (ESOC), para el seguimiento de la evolución de la misión durante la fase lanzamiento y órbita temprana. Además, ha contribuido al desarrollo del sistema de control orbital y ha prestado soporte a las operaciones necesarias durante el lanzamiento del satélite.
En el marco de esta misión, GMV también ha desarrollado y desplegado el sistema de control orbital y el sistema de planificación de la misión necesario para la fase de commissioning, y ha desarrollado el centro de control para retomar el control de la misión durante la fase de rutina. desplegado en el Centro Europeo para la Explotación de Satélites Meteorológicos (EUMETSAT).
La involucración de GMV se completa con la prestación del servicio de determinación precisa de órbita (POD), necesario para el procesado y explotación de los datos generados en los instrumentos embarcados en la misión.
Los datos proporcionados por los Sentinel-6 están dirigidos a la protección de las zonas costeras, la planificación de infraestructura, la alerta temprana de riesgos naturales y la mejora de modelos meteorológicos, así como de la comprensión de la dinámica oceánica y climática global.
La pareja de satélites dará servicio al menos hasta 2030 y constituye el resultado de la cooperación entre la CE, ESA, NASA, EUMETSAT y NOAA, con el apoyo del CNES. Esta misión recibe la doble denominación Sentinel‑6/Jason‑CS, ya que continúa con el legado de las misiones Jason, que desde los 90 han medido el nivel medio del mar, la altura de las olas y las corrientes oceánicas, contribuyendo al monitoreo del clima global.