La Luz, primer centro privado español en dotarse del primer simulador capaz de anticipar el efecto de la radioterapia intraoperatoria

La Clínica La Luz de Madrid se ha convertido en el primer hospital privado en España que cuenta con el nuevo planificador radiance™ para radioterapia intraoperatoria. Se trata de un simulador virtual único en el mundo que permite anticipar los efectos de la radioterapia en los tejidos, planificando de forma precisa la zona a irradiar y evitando por tanto daños al tejido sano circundante.

De esta forma, en el marco del tratamiento intraoperatorio de los tumores, el especialista puede disponer del análisis más completo del paciente para la toma de decisiones previa a la intervención quirúrgica, dando lugar a la identificación del tratamiento óptimo para cada caso.

radiance™ ha sido desarrollado por el grupo español GMV en colaboración con un grupo de investigación que ha liderado el Hospital General Universitario Gregorio Marañón y un conjunto de prestigiosos hospitales y universidades españolas.

Desde 2001, año del inicio de la actividad en Oncología Radioterápica en La Luz, la Clínica cuenta con radioterapia intraoperatoria en su Unidad, lo que ya de por sí avala su experiencia en esta técnica. La posibilidad de disponer de este planificador sitúa al centro entre las instituciones punteras a nivel mundial que se dedican a esta subespecialidad y como primera clínica privada en España que ha adquirido este simulador.

La radioterapia es un tipo de tratamiento oncológico que utiliza las radiaciones ionizantes para destruir, inactivar y controlar las células tumorales. La radioterapia es, junto con la cirugía y la quimioterapia, uno de los tres pilares del tratamiento del cáncer, y se estima que más del 50% de los pacientes con cáncer precisarán tratamiento con radioterapia para el control tumoral, o como terapia paliativa en algún momento de su evolución.

Por su parte, la radioterapia intraoperatoria es una técnica que permite dirigir una dosis única de alta intensidad y calidad dosimétrica al lecho tumoral durante la cirugía, inmediatamente después de la extirpación del tumor o al tumor no extirpado (residuo), protegiendo de la radiación los órganos o tejidos que se encuentran alrededor, y no están afectados por el tumor. Esta técnica reduce el riesgo de recurrencia de múltiples tipos de tumores, como por ejemplo el cáncer de recto, sarcomas o cáncer de mama, así como el rescate con posibilidades curativas de cáncer recidivado localmente. Tiene además un valor paliativo importante en otros tipos de cáncer difícilmente curables, como el de páncreas.

Es interesante destacar, también, que la radioterapia intraoperatoria puede ahorrar tiempo de tratamiento y frecuencia de visitas hospitalarias como por ejemplo en el cáncer de mama precoz, en el que puede sustituir parcial, y en algunos casos completamente, a la radioterapia externa, reduciendo hasta en 6 semanas el tiempo global de tratamiento. También puede incluso convertirse en el tratamiento oncológico exclusivo en casos concretos. Además este tipo de radioterapia puede minimizar los efectos secundarios sobre tejidos normales (secuelas crónicas), y permite a su vez una optimización de los recursos del sistema sanitario.