Aprobada la construcción de la misión PLATO para la búsqueda de exotierras

Tras tres años de estudios técnicos, el día 21 de junio, el Comité del Programa Científico de la Agencia Espacial Europea (ESA) aprobó la construcción de la misión PLATO (PLAnetary Transits and Oscillations of stars).

PLATO, que es una misión de tamaño medio del Programa Visión Cósmica 2015-25 de la ESA, cubre dos de los temas clave en este programa: las condiciones que deben darse para que se formen planetas y emerja la vida; y cómo funciona el Sistema Solar.

Está previsto que PLATO parta en 2025 en un cohete Soyuz desde el Puerto Espacial Europeo en Kourou (Guayana Francesa) y que durante un máximo de 8 años orbite en torno al punto de Lagrange L2 del sistema Sol-Tierra, un punto virtual en el espacio situado 1,5 millones de kilómetros más allá de la Tierra, mirando desde el Sol. Desde allí observará más de doscientas mil estrellas relativamente cercanas en un área que cubriría como mínimo el 10%, pero que podría llegar hasta la mitad del cielo, en busca de sutiles pero regulares disminuciones en su brillo, el efecto que se produce cuando un planeta interpuesto entre nosotros y su estrella bloquea temporalmente el paso de la luz. Para ello, contará con 24 pequeños telescopios y cámaras individuales.

PLATO I

GMV, formó parte del equipo industrial bajo la responsabilidad de OHB, y estuvo a cargo del análisis de requisitos, la revisión del análisis de la misión, la caracterización de las cámaras rápidas y el soporte a operaciones de la misión.

Combinadas con observaciones de velocidad radial estelar obtenidas desde la Tierra, las medidas de PLATO permitirán calcular la masa y el radio de un planeta y por tanto su densidad, lo que da indicios sobre su composición. De esta forma, estudiará miles de sistemas planetarios y trabajará con especial dedicación para descubrir planetas tipo Tierra y supertierras en la zona habitable de su estrella (la zona habitable es la región alrededor en la que los planetas podrían albergar agua superficial en estado líquido).

Además, la misión investigará la actividad sísmica de las estrellas, determinando características como su masa, radio y edad.

Aunque sabemos que hay una inmensa variedad de planetas en multitud de órbitas alrededor de un sinfín de estrellas, encontrar una Tierra gemela, esto es, un planeta de masa y dimensión similares a nuestro planeta, que se encuentre en la zona habitable de una estrella semejante al Sol, constituye uno de los mayores desafíos de este siglo y quizás PLATO pueda encontrarlos.