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Todos podemos luchar contra la contaminación: uso del coche compartido

Todos podemos luchar contra la contaminación: uso del coche compartido

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El ride sharing o coche compartido es la posibilidad de que dos o más personas utilicen el mismo vehículo para trasladarse entre puntos similares. Esta alternativa surge ante la necesidad de reducir el parque móvil privado, que es el responsable del 40% de las emisiones de CO2. Además, provoca problemas de congestión y de siniestralidad. Hay que tener en cuenta que, aproximadamente, un tercio de los viajes realizados en las ciudades se llevan a cabo en vehículos privados. Por este motivo, muchas organizaciones públicas y privadas están apostando por este sistema, ya que es una buena alternativa para reducir el parque automovilístico de las áreas urbanas y racionalizar el concepto de movilidad.

Se ha demostrado cómo compartir el coche en el desplazamiento hasta el centro de trabajo representa un importante ahorro para sus pasajeros, en el uso del propio vehículo (amortización, gastos de combustible, lubricantes, mantenimiento y desgaste), en el coste destinado al aparcamiento, en la salud (disminución del estrés, aumento de las horas de sueño, etc.) así como en la mejora de las condiciones ambientales al reducir los volúmenes de tráfico general y al mismo tiempo las consecuencias negativas provocadas por el mismo.

Pero existen diferentes formas de compartir coche. También está la modalidad denominada car sharing, que consiste en la multipropiedad de un coche o uso alternativo del mismo. Algunos comparten un mismo vehículo a diferentes horas, es decir, tienen necesidades de desplazamiento complementarias, no solapadas en el tiempo. Este caso suele darse entre familiares, ya que se necesita tener una cercanía geográfica importante. Otra opción es que el vehículo lo facilite una tercera parte, generalmente una empresa u otra institución, y se alquile pagando tan sólo por el tiempo que se usa y por los kilómetros recorridos. Esta fórmula ya se ha puesto en marcha en Barcelona y existen planes para extenderlo a otras ciudades españolas.

El car sharing se materializó en Suiza en los años 80, ahora está implantado en Alemania, Suecia, Francia, Holanda, Bélgica, Rumania, Austria, Italia, Reino Unido, España, Canadá, Estados Unidos y Japón. En las más de 500 ciudades europeas donde funciona, tiene 150.000 usuarios, la mitad de los cuales se encuentran en Suiza.

Estas opciones también tienen algunas dificultades para materializarse. En el car sharing se puede ver reducida la libertad de coger el coche cuando uno desea y exige cierta previsión (un mínimo de 15 minutos) para acercarse hasta el parking más cercano, al cual quizás tengamos que acceder en otros medios de transporte. Y si compartimos el coche con algún familiar o amigo, debe existir un gran respeto entre esas personas, por sus horarios y necesidades.

En el caso del ride sharing es complicado conocer a otras personas que tengan recorridos similares en los mismos (o parecidos) tramos horarios. Para intentar solucionar este problema se ha desarrollado una innovadora aplicación que permite poner en contacto a todas las personas a las que les interesaría compartir su vehículo con compañeros que tengan recorridos y horarios similares. Esta información se puede consultar en un portal web al que tendrán acceso las personas interesadas. En estos momentos, algunas de las empresas que participan en el proyecto han comenzado a poner en marcha una prueba piloto.

Para potenciar el uso de estos sistemas, también deben existir incentivos por parte de la Administración o las empresas. Por ejemplo, el establecer aparcamientos dedicados a este fin o la creación de carriles para vehículos con dos o más ocupantes (VAO) con peajes más baratos, plenamente instaurado en Estados Unidos.

La población cada vez es más consecuente con el medioambiente y cada persona trata de aportar su granito de arena para realizar actividades que no dañen a nuestro planeta, pero en el caso concreto del ride sharing hay que ayudarles a contactar con esas personas que realizan sus mismos trayectos en horarios similares. Para eso está la tecnología, para ponerla al servicio de los ciudadanos y que nos facilite la reducción de la contaminación atmosférica, la congestión de nuestras carreteras y la siniestralidad que en ellas se produce.

Autor: Javier Paniagua Sanz
Coordinador Proyectos I+D
Ingeniería y Aplicaciones de Navegación de GMV

Permalink 02.03.10 08:46:53 , by admin , 38744 vistas, Artículos Especiales,


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