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EL decálogo Open Data
El decálogo Open Data
Datos abiertos (open data en inglés) es una filosofía y práctica que persigue que los datos estén disponibles de forma libre a todo el mundo, sin restricciones de copyright, patentes u otros mecanismos de control.
Por otro lado existe el concepto de RISP o reutilización de información del sector público. La diferencia radica en que “datos abiertos” tiene un ámbito global y no contempla el pago por el uso de los datos mientras que la Reutilización de la Información en el sector público limita su ámbito a este sector y contempla (atendiendo a la Ley 37/2007) la posibilidad de aplicar una tasa o precio público.
La apertura de datos del sector público permite que cualquier persona u organización pueda construir sobre ellos una nueva idea que resulte en nuevos datos, conocimientos, mejorar procesos, dar valor añadido a los existentes o incluso crear nuevos servicios. Por lo tanto, tiene un considerable potencial económico y además favorece la transparencia, participación y colaboración ciudadana, necesarios para contar con un gobierno más abierto.
Pero no vale con publicar los datos de cualquier manera. Para que sean datos abiertos los datos deben publicarse en bruto (sin procesar, manipular ni interpretar) y además deben ser datos bien estructurados y en formatos conocidos que faciliten la reutilización y el procesamiento automático.
A continuación se detalla el denominado “decálogo Open Data”, extraído de las conclusiones del “Día Open Data en Euskadi” que se celebró en Donostia-San Sebastián el pasado martes 8 de Mayo. En él se numeran los diez puntos que se deberían seguir a la hora de comenzar cualquier iniciativa Open Data de calidad:
- Publicar datos en formatos abiertos y estándares. Formatos que sean adecuados para permitir la reutilización de los mismos por parte del colectivo de agentes reutilizadores o infomediarios.
- Usar esquemas y vocabularios consensuados. En la medida de lo posible se debe hacer uso de estructuras de datos que sigan algún convenio o esquemas definidos. Si se crean vocabularios o esquemas de representación de la información específicos, éstos se deberían exponer públicamente.
- Inventario en un catálogo de datos estructurado. También es necesario mantener un punto de consulta donde se incluya un inventario con información descriptiva y técnica sobre los conjuntos de datos que se exponen, así como los metadatos y taxonomías utilizadas para clasificar los diferentes conjuntos de datos que se expongan.
- Datos accesibles desde direcciones web persistentes y amigables: El acceso tanto a las fichas como a la propia descarga de datos debe hacerse desde URLs (direcciones web) que persistan en el tiempo y así evitar que se pierdan las referencias en el futuro. Además deben seguir una estructura homogénea y bien definida, con información legible para que los reutilizadores conozcan o “intuyan” el contenido referido por dichas direcciones web.
- Exponer un mínimo conjunto de datos relativos al nivel de competencias del organismo y su estrategia de exposición de datos. Toda administración o entidad que impulse una iniciativa Open Data debe especificar la estrategia de exposición de los conjuntos de datos y sus prioridades, así como publicar los conjuntos de mayor interés según las competencias del propio organismo.
- Compromiso de servicio, actualización y calidad del dato, manteniendo un canal eficiente de comunicación reutilizador <-> AAPP. Se debe mantener un mínimo de calidad y servicio en la iniciativa Open Data y establecer un canal eficiente de comunicación que permita la interacción bidireccional organismo público - infomediarios.
- Monitorizar y evaluar el uso y servicio mediante métricas. Con esto se consigue analizar si se está cumpliendo el compromiso con la comunidad de reutilizadores y cuáles son las potenciales carencias del sistema o de la estrategia.
- Datos bajo condiciones de uso no restrictivas y comunes. Las condiciones de uso deberían ser lo menos restrictivas posible y permitir la reutilización libre, incluso para fines comerciales. Se recomienda la creación y uso de licencias tipo, autodocumentadas y que sean comunes entre distintas administraciones.
- Evangelizar y educar en el uso de datos. Es necesario concienciar en el uso de los datos, tanto a los colectivos de reutilización específicos (sector TIC, periodismo, investigación, etc.) como a la sociedad en general. Esto fomentará la obtención de conocimiento de forma autónoma y que las nuevas generaciones sean capaces de llegar a conclusiones por sí mismos, sin intermediarios que “piensen” por ellos.
- Recopilar aplicaciones, herramientas y manuales para motivar y facilitar la reutilización. Promover y difundir mecanismos para impulsar el movimiento Open Data.
El pasado mes de Marzo la Junta de Castilla y León, en colaboración con GMV, ha lanzado su portal de datos abiertos (http://www.datosabiertos.jcyl.es/) para lo que se ha contado con el asesoramiento de la Fundación CTIC, sede de W3C en España y principal impulsor y referente nacional del movimiento Open Data.
En este portal hemos publicado más de 80 conjuntos de datos, siguiendo criterios de relevancia para la ciudadanía, para las empresas o incluso para la propia administración, pero estamos abiertos a sugerencias y aportaciones de todo el mundo para seguir actualizando el catálogo. ¿Qué datos echas en falta y te gustaría que se incorporaran al portal?
Autor: Toño Velasco